
Buscar nuestros talentos puede dar miedo porque implica libertad y responsabilidad al mismo tiempo. La libertad siempre viene con responsabilidad; además, hay algo que seguramente nunca te digan, pero también trae una soledad. Ahora dejas de vivir para los demás y de buscar maneras de cumplir expectativas ajenas.
Te dejo una serie de preguntas para que reflexiones en tu momento de introspección:
- ¿Cuáles eran tus juegos favoritos cuando eras niña?
- Cuando estás absolutamente tranquila, despejada, sin tareas del deber hacer, ¿qué te dan ganas de hacer?
- De repente, alguien te llama y te pide hacer algo porque cree que eres la persona correcta para eso, ¿qué te pediría?
- ¿Qué actividades te causan placer?
- ¿Cómo te sientes haciendo esas actividades?
Descubrir tus dones cuando eres muy sensible tiene mucho que ver con usar la energía femenina. Ser muy sensible significa que sientes muchas cosas, a veces más que los demás. Esto puede hacerte sentir cansado/a o confundido/a, pero si aprendes a usar la energía femenina, puedes convertir esa sensibilidad en algo poderoso. La energía femenina es como una fuerza suave que te ayuda a escuchar tus sentimientos, a ser más creativo y a entender mejor lo que te hace especial. Cuando la usas, te vuelves más tranquiloay puedes descubrir tus talentos de manera más fácil.
La energía femenina también te enseña a escucharte a ti mismo. A veces, cuando hay mucho ruido o muchas cosas pasando alrededor, puede ser difícil saber qué es lo que realmente te gusta o para qué eres bueno. Pero cuando te tomas un momento para estar en silencio y pensar, como cuando te sientas a escuchar un cuento, empiezas a notar esas pequeñas cosas que te hacen único. Esta energía te ayuda a sentirte más calmado y a no apurarte en encontrar lo que te hace especial, sino a dejar que salga poco a poco.
Además, la energía femenina está conectada con la creatividad. Esto significa que te ayuda a ser más imaginativo, como cuando dibujas, cantas o inventas un juego. Al permitirte jugar y probar cosas nuevas, descubres lo que te gusta hacer y lo que haces bien. Usar esta energía es como abrir una puerta mágica a todos esos dones que tienes dentro, esperando a ser encontrados.Cuando aprovechas tu Energía Femenina, encuentras fácilmente tus talentos. Aquí te dejo algunas formas de hacerlo:
- Deja de vivir en el deber y el sacrificio constantemente.
- Observa tus emociones.
- Sigue tu instinto.
- Ten claridad sobre lo que quieres y necesitas.
- Encuentra tu propia voz y conecta con tus talentos.
Imagina que la energía femenina es como una brisa suave o una luz brillante dentro de ti, que te ayuda a sentir y descubrir cosas. Por ejemplo, cuando estás muy tranquilo, como cuando te sientas a escuchar un cuento o a mirar las estrellas, esa brisa te ayuda a escuchar lo que sientes por dentro. A veces, cuando hay mucho ruido o estás muy ocupado, es difícil saber qué te gusta hacer o qué haces bien, pero la energía femenina te da tiempo para pensar y sentir con calma.
Un ejemplo sería cuando estás pintando o dibujando. Tal vez al principio no sabes qué dibujar, pero si te relajas y no te apuras, de repente empiezas a tener ideas, como dibujar un arcoíris o tu personaje favorito. Eso es la energía femenina trabajando: te ayuda a dejar que las ideas salgan sin presión, solo porque te estás divirtiendo. Y así, poco a poco, descubres que eres bueno dibujando o inventando historias.
Otro ejemplo es cuando juegas con tus hijos o amigos y todos están haciendo mucho ruido. Tal vez te sientes abrumado y no sabes qué hacer. Si te tomas un momento para respirar y escuchar cómo te sientes, como cuando te escondes un ratito para descansar, descubres que, por ejemplo, te gusta mucho inventar juegos nuevos o contar chistes. Eso también es usar la energía femenina: te ayuda a escuchar tu corazón y encontrar cosas que disfrutas y haces bien, sin sentirte apurado o confundido.
Entonces, cuando te tomas tu tiempo para sentir y hacer las cosas con calma, descubres que tienes muchos talentos, como ser muy creativo, contar historias, dibujar, o ayudar a los demás. La energía femenina te ayuda a descubrir esos regalos que ya tienes dentro, de una manera suave y divertida, como si fuera un juego.
No es una meta, es un deseo sin control, un deseo desde la nada. Aquí algunos consejos:
- Enfócate en tus sensaciones corporales.
- Explora actividades que se sientan bien.
- Revisa tus creencias sobre "la niña buena".
- Observa si eres muy perfeccionista, lineal, rígida, o muy obediente.
- Reconoce tus emociones.
-Lee el artículo: Los 5 dones de las personas altamente sensibles.
Lee las siguientes creencias y, si algunas te aplican, empieza a trabajar en ellas:
- Mis necesidades son menos importantes o no importan.
- No necesito apoyo ni cariño.
- Soy demasiado sensible.
- No debo molestar a los demás con mis problemas.
- Solo me van a querer por lo que puedo ofrecer.
- No tengo talento especial, entonces prefiero hacer cualquier cosa.
- No soy buena en nada.
Es un proceso, y si intentas vivirlo rápidamente y como una meta, se alejará aún más. La clave está en conectar en tu día a día con actividades que te causen placer, que te conecten con lo que realmente eres, que te generen tranquilidad y cierto nivel de confianza porque fluyen contigo.
Conectar con tu día a día es como vivir cada momento despacito, sin apurarse. Si tratas de correr o de hacer todo muy rápido, es como cuando intentas atrapar una mariposa y, mientras más rápido corres, más se aleja. Pero, si te quedas quieto y disfrutas del momento, la mariposa puede venir hacia ti. Así es encontrar lo que te gusta hacer y lo que te hace sentir bien: tienes que vivir cada día poquito a poquito, haciendo cosas que te hagan sentir feliz y tranquilo.
Un ejemplo de esto es cuando haces algo que disfrutas mucho, como jugar con tus hijos, colorear, o escuchar música. No lo haces rápido, lo haces a tu ritmo, y eso te hace sentir bien. Cuando te tomas tu tiempo y haces lo que te gusta, empiezas a sentirte más seguro de ti mismo, como cuando terminas un dibujo y te das cuenta de lo bonito que quedó. Eso te ayuda a conocer más quién eres y lo que disfrutas hacer, como descubrir que te encanta inventar canciones o hacer construcciones con bloques.
Otro ejemplo es cuando sales a caminar. Si corres todo el tiempo, puede que te pierdas de ver cosas bonitas como una flor, una nube con una forma divertida o un pajarito cantando. Pero si caminas despacito, disfrutando de todo lo que ves y escuchas, empiezas a sentirte tranquilo y a disfrutar del momento. Así es cómo te conectas con tu día a día: haciendo cosas que te hagan sentir bien, como jugar, pintar, o simplemente mirar el cielo, y sintiendo lo que pasa a tu alrededor sin apurarte.
Para más herramientas y recursos sobre cómo vivir siendo una persona altamente sensible, te invito a explorar más herramientas.
Información basada en reflexiones personales y principios psicológicos conocidos.